Nuestra manera de pensar moldea lo que creemos, y las creencias a su vez determinan nuestro estilo de vida. Por tanto, tener una mentalidad bíblica es esencial para nuestra santificación.
¿A dónde acude usted cuando necesita consejo en cuanto a una decisión importante? Los sitios web, las redes sociales y los servicios de emisión en directoofrecen una gran cantidad de información que puede ser beneficiosa o perjudicial. Los compañeros de trabajo, la familia y los amigos también son fuentes accesibles de consejo, pero no siempre reflejan la sabiduría de Dios. La única guía segura y sabia es la Biblia.
En Hebreos 4.12, la Palabra de Dios es descrita como “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos”, algo que penetra hasta lo más profundo del alma. Quienes se niegan a seguir su guía pierden la dirección y la seguridad invaluables que ofrece. Pero quienes están dispuestos a nutrirse de la Palabra de Dios, aceptando su reprensión y corrección, descubrirán las riquezas de una vida de fe.
Permitir que la Palabra guíe nuestra vida implica transformar nuestra mente, actitud y conducta. Aunque exige disciplina, toda práctica que fomente la piedad trae beneficios eternos. Una fe firme siempre se sustenta en la dirección de la Biblia.
BIBLIA EN UN AÑO: EZEQUIEL 4-6