¿Desea seguir con valentía y confianza el camino que Dios tiene preparado para usted este año?
No siempre es fácil hacerlo. Felizmente, Dios no espera que crezcamos de inmediato, sino que nos acompaña en un proceso diario. Y al recordar cómo nos ha guiado con fidelidad, nuestra confianza en Él se fortalece cada vez más.
Permita que estas palabras del Dr. Stanley sean un aliento para su vida:
¿Está usted caminando por fe o por vista?
Puede vivir de acuerdo al plan de Dios, o puede seguir adelante sin rumbo fijo, esperando que las cosas salgan bien.
Sé por experiencia propia que puede ser angustiante dar un paso de fe cuando no se entiende lo que Dios está haciendo.
Recuerdo una ocasión en la que sentí que el Señor quería que dejara una iglesia y me fuera a otra. La idea no tenía sentido para mí. Solo llevaba 11 meses en esa iglesia. ¿Cómo podía hacer las maletas y marcharme? Pero cuando Dios comenzó a acallar mis objeciones, empecé a confiar en Él y al final me rendí a su guía. Ese fue el llamado que me trajo a Atlanta.
Abraham es uno de los mejores ejemplos bíblicos de cómo seguir al Señor cuando el camino no está claro. Fue llamado a dejar su país y a sus parientes. Las instrucciones de Dios a Abraham debieron parecerle bastante irrazonables: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Gn 12.1-3).
La respuesta de Abraham en Génesis 12.4-7 demuestra cómo nosotros también podemos caminar por fe y no por vista.
El primer paso para caminar por fe es escuchar a Dios.
A pesar de la naturaleza exigente de este mensaje, Abraham escuchó al Señor y aceptó sus palabras.
Aunque eso fue hace miles de años, el Espíritu Santo habla a nuestros corazones hoy según la promesa de Jesucristo. Dios nos revelará su voluntad, tal como lo hizo con Abraham. Por eso debemos buscar su guía a diario.
Luego, debemos confiar y obedecer lo que Dios dice.
La fe de Abraham se evidenció precisamente en su obediencia (Gn 12.4, 5). Aun sin conocer todos los detalles, dio un paso de fe, dejó atrás su hogar y confió en que el Padre lo conduciría a una tierra desconocida y cumpliría cada una de las promesas que le había hecho.
Es difícil confiar en el Señor cuando nos lleva en una dirección inesperada y no nos explica lo que nos espera. Nuestra disposición a seguirlo revela mucho sobre nuestro crecimiento espiritual y nuestro compromiso con Él.
Hay otro paso fundamental en el camino de la fe: la adoración.
Después de llegar a Canaán, Abraham construyó un altar para adorar y dar gracias al Señor. Había experimentado la fidelidad de Dios al llevarlo hasta allí y sabía que el Señor sería fiel a su palabra (Gn 12.7).
Abraham no era perfecto; cometió errores, al igual que nosotros, a veces muy graves. Piense en algunas de las malas decisiones que tomó Abraham. Dios no dejó de bendecirlo ni lo rechazó. Él sabe lo que harán sus hijos. Entiende que experimentamos debilidad y fracaso, y nos perdona y mantiene en movimiento.
Quizás usted sienta que la voluntad de Dios no es del todo clara para su vida. Sin embargo, puedo decirle con certeza cuál es: dé el siguiente paso que Él le indique. Él ya ha preparado el camino.
Cada vez que usted confíe en Dios y dé un paso en obediencia, verá su fidelidad y tendrá motivos para alabarlo y darle gracias. El camino de la fe consiste en escuchar, confiar, obedecer y adorar a Dios.
El resultado es una vida plena, no sin problemas ni dificultades, pero sí una vida vivida según la voluntad de Dios.
El Dr. Stanley me recuerda algo muy poderoso. En su carta a los efesios, Pablo se refirió a Dios como “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Ef 3.20).
Eso es lo que Dios hizo por Abraham, y esta promesa también es válida para nosotros. Si le seguimos, Él nos guiará paso a paso hacia un futuro extraordinario. Que este sea su año para recorrer un camino de gran fe.
Hasta la próxima, que Dios le bendiga.
Para la gloria de Dios,
Sus hermanos de Ministerios En Contacto