Segundo de Samuel 7 nos dice que David pasó tiempo a solas con Dios, ofreciendo alabanza y acción de gracias. También escuchaba mientras el Señor revelaba verdades y ofrecía perspectivas sobre el futuro. Debido a lo que aprendió, David pudo establecer metas y mantenerse alineado con ellas.
¿Cuándo fue la última vez que pasó tiempo a solas con el Señor, en silencio, escuchando su guía (Sal 46.10)? Pídale que hable a su corazón acerca de sus planes, y Él responderá.
¿No sabe cómo empezar? Primero, acérquese al trono del Dios Todopoderoso en oración, con un corazón arrepentido, expresando alabanza y gratitud. Luego, dedique cada día tiempo a su Palabra, permitiendo que Él refine su visión espiritual. Finalmente, pídale dirección en cada área de su vida y espere con paciencia, confiando en que Él le dará sabiduría. A menudo, su guía se manifiesta como un suave impulso o convicción en el corazón; una experiencia verdaderamente invaluable.
Para mantenernos en el camino correcto, debemos detenernos, preguntar y escuchar en busca de la dirección de Dios. Y para evitar confusiones, necesitamos revisar nuestro rumbo con frecuencia. Estas conversaciones con el Señor son vitales para una vida plena y de impacto.
BIBLIA EN UN AÑO: GÉNESIS 4-7