Saltar al contenido principal
Ver
Sermón de TV

El alto precio de la gracia de Dios

Recuerde que la gracia y el perdón de Dios que hemos recibido fueron comprados y pagados con la vida de nuestro Salvador.

Predicado por primera vez el 16 de mayo de 1993

Desde el momento en que creemos de corazón que el Señor Jesucristo murió para hacer posible la gracia y el perdón que hemos recibido, experimentamos el amor del Padre de una manera nueva. Vea la manera en que el Dr. Stanley describe cómo el Señor Jesucristo se humilló para que pudiéramos heredar las riquezas de Dios. Aunque su gracia es gratuita para todos, el precio que pagó fue inmenso.

Bosquejo del Sermón

¿Solo crea y será salvo? Es una realidad que la salvación no nos cuesta nada sino solo nuestro orgullo, pero tuvo un alto precio. Esta semana, el Dr. Stanley habla acerca del costo de nuestra redención y por qué Jesucristo merece nuestro amor y gratitud.

Pasaje clave: 2 Corintios 8.9

Lecturas de apoyo: Salmo 24.1; Ezequiel 18.20; Juan 1.1-3; 3.16; 17.5; Romanos 6.23; 2 Corintios 9.8; Efesios 2.8, 9; Filipenses 2.5-8; Colosenses 1.15, 16; Hebreos 1.3; 4.5

A menudo deseamos hacer algo para “ayudar” a Dios, o para añadir a lo que ya ha hecho. Sin embargo, la gracia consiste en el favor de Dios para con nosotros, el cual no merecemos, ni podemos hacer nada para recibirlo.

► “Lo más valioso que poseemos es la gracia de Dios”.

El alto precio de la gracia de Dios y de nuestra salvación:

  • No hay nada que podamos hacer para merecerla. Por mucho que nos esforcemos no podemos obtener el perdón ni la salvación.

  • La salvación es gratis para nosotros, pero muy costosa para Dios.

  • Ni tan siquiera nuestra fe proviene de nosotros; es un regalo del Señor (Ef 2.8, 9).

  • Jesucristo desechó sus posesiones para que pudiéramos ser bendecidos (2 Co 8.9).

  • El pago del pecado es la muerte (Ro 6.23), y la muerte de Jesucristo saldó nuestra deuda por completo.

  • Por la gracia de Dios, tenemos todo lo que necesitamos (2 Co 9.8).

►“Jesucristo es el Verbo, la segunda persona de la Trinidad y, ¿qué es lo que hizo? Lavar pies polvorientos”.

Jesucristo dejó a un lado su persona:

Jesucristo dejó a un lado su posición:

  • Desde el principio, el Señor estaba con su Padre, gobernando sobre toda la creación.

  • Estaba en gloria con su Padre mucho antes de la creación del mundo (Jn 17.5). De hecho, el mundo le pertenece (Sal 24.1).

Jesucristo dejó a un lado su poder:

  • Nada existe aparte de su infinito poder creador (Jn 1.1-3; Col 1.16).

  • Por voluntad propia rindió ese poder y sufrió el humillante castigo de la crucifixión.

  • Esto fue necesario como parte del amoroso plan de Dios para salvarnos (Jn 3.16).

Después de ver el sermón

  • El Dr. Stanley reflexiona en lo que Jesucristo tuvo que poner a un lado, sus posesiones, su persona, su posición y su poder. ¿Cuál de estos aspectos le impresiona más profundamente y por qué?

  • A este punto en su vida, ¿en qué aspecto está intentando “ayudar” a Dios, o qué trata de añadir a la obra que Cristo ya realizó?