En este mensaje, el Dr. Stanley nos enseña sobre el conflicto interno que todos enfrentamos: la batalla entre obedecer a Dios o satisfacer nuestros deseos carnales. Pero como hijos de Dios, no estamos solos: con el Espíritu Santo a nuestro lado, todos contamos con el don del autocontrol. Descubra cómo este fruto del Espíritu puede inclinar la balanza a nuestro favor.
Bosquejo del Sermón
En ocasiones, vivimos cautivos sin darnos cuenta; atrapados por deseos que prometen satisfacción, pero solo nos hacen daño. Hay veces en las que conocemos la forma en la que fuimos atrapados, pero no vemos la salida. Sin embargo, podemos liberarnos de todo eso. Esta semana, el Dr. Stanley explica cómo podemos encontrar libertad verdadera en Jesucristo.
Pasaje clave: Gálatas 5.22, 23
¿Puede afirmar que su vida está bajo control? ¿O siente que algunas áreas se están saliendo de su control?
► “Deseamos vivir sometidos a Dios, de tal manera que no sintamos que estamos siempre batallando”.
Los deseos que pueden llegar a controlarnos incluyen:
La aceptación de los demás.
El amor de los que nos rodean.
Todo tipo de placeres.
La riqueza y la seguridad.
Los logros y la excelencia.
La felicidad.
El atractivo personal.
El control sobre otros.
La aceptación propia.
► “No hay pecado al que no podamos renunciar si estamos dispuestos a rendir nuestra vida a Jesucristo”.
¿Cuáles son los aspectos clave para tener dominio propio? Debemos…
Pensar antes de actuar.
Tener un firme deseo de obedecer a Dios.
Creer en que el Espíritu Santo nos facultará.
¿Cuál es el papel del Espíritu Santo?
Nos capacita para enfrentar la tentación, tal como lo hizo Cristo.
Nos capacita para vencer los malos deseos.
Nos faculta para tener dominio propio cuando nos rendimos a su autoridad.
Antes de actuar, debemos preguntarnos:
¿Cómo me afectará esto en lo espiritual, en lo económico y en lo físico?
¿Cómo afectará esto la manera en la que otros me ven?
¿Cuáles son las consecuencias de mis acciones?
► “No podemos cambiar la ley de Dios. Todo lo que sembramos, eso es lo que segaremos”.
El Principio de Vida 6 del Dr. Stanley nos dice…
Cosechamos lo que sembramos.
Cosechamos más de lo que sembramos.
Cosechamos después de sembrarlo.
Después de ver el sermón
¿Se ha sentido atrapado en un remolino, arrastrado por deseos o malos hábitos de los que cree no poder escapar? ¿Qué sucedería si dejara de batallar con sus propias fuerzas, y comenzara a poner su mirada en Jesucristo? Cada vez que sea tentado, deténgase y respire profundo. Repita la primera mitad de 2 Pedro 2.9: “sabe el Señor librar de tentación a los piadosos”.
Al considerar los aspectos clave para tener dominio propio, ¿cuál es en el que más debe enfocarse?: ¿Pensar antes de actuar, desarrollar un firme deseo de obedecer a Dios, o creer en que el Espíritu Santo lo facultará?
Este mensaje es parte de la serie Cómo demostrar un carácter piadoso.