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El descanso en el yugo fácil de Cristo

Estudio Bíblico de mayo

Personal de Ministerios En Contacto

“Sígueme” es el llamado del discipulado: un rabino invitando a un discípulo a seguir su ejemplo y enseñanzas. Así llamó Cristo a sus discípulos. En su época había muchos rabinos, cada uno con su propia perspectiva de la Torá (la Ley) y de cómo agradar a Dios. Veamos un pasaje del evangelio para comprender qué quiso decir el Señor al invitarnos a caminar con Él y cómo ve a quienes responden a ese llamado.

Ilustración por Jeff Gregory

Contexto

En la relación rabino-discípulo del judaísmo del primer siglo, el discípulo se comprometía a obedecer y dedicarse por completo a las enseñanzas y a la interpretación de la Torá del rabino. A esto se le llamaba “tomar el yugo” del rabino.

Lea

Mateo 11.28-30

Reflexione

¿Qué cargas está llevando que le cansan y le abruman? ¿Qué siente al imaginarse a Cristo diciéndole estos versículos de hoy?

  • Era un gran honor ser elegido discípulo. Los rabinos solían seleccionar solo a los estudiantes más impresionantes, aquellos que mostraban el mayor potencial para convertirse en la próxima generación de maestros de la Torá. Por el contrario, el Señor llama a los cansados a tomar su yugo (Mateo 11.28). ¿Qué le revela eso sobre su carácter? 

  • A lo largo de su ministerio, Jesucristo se dirigió a multitudes que sufrían la opresión del dominio romano. Además, criticó con valentía a los escribas y fariseos, los líderes religiosos dominantes de la época. Afirmó que ellos aplastaban a la gente con exigencias religiosas insoportables y no movían ni un dedo para aliviar esas cargas, creando un tipo diferente de opresión (véase Mateo 23.4). ¿Qué significa para usted que el Señor defendiera a los oprimidos? 

Profundice

En Mateo 11.29, el Señor cita al profeta Jeremías: “Así dijo Jehová: ‘Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma’” (Jer 6.16). La nación de Judá se encontraba en una encrucijada en su historia. Habían rechazado las “sendas antiguas” del Señor, y los llamaba a volver a Él para hallar descanso, pero Judá se negó.

Reflexione

Muchas veces, cuando elegimos nuestros propios caminos, nos sentimos agotados y, aun así, nos negamos a volver a Dios.

  • ¿Hay áreas de su vida en las que se resiste al yugo de Jesucristo en favor de cargas que usted mismo ha creado o que ha aceptado de otros? ¿Qué cree que hace difícil intercambiar los dos? 

  • ¿Cómo se imagina que el Señor le responde cuando está luchando y cansado? Podemos animarnos al recordar que Él es nuestro Gran Sumo Sacerdote, y “no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (He 4.15). El Señor es comprensivo con todo lo que atravesamos al esforzarnos por seguirlo.

  • Jesucristo promete que, si tomamos su yugo y aprendemos de Él, hallaremos descanso para nuestras almas (Mt 11.29). ¿En qué cree usted que se diferencia esto del descanso físico o del alivio de las circunstancias externas? ¿De qué maneras ha experimentado la promesa del Señor Jesús en su propia vida?

Reflexione

El reposo de obedecer al Señor tiene sus raíces en el carácter de Dios: en la verdad de que Él es manso y humilde de corazón.

  • El llamado a venir al Señor Jesucristo para hallar descanso para su alma es una invitación permanente. No importa dónde usted se encuentre, Él le invita a entregarle sus cargas.