La influencia más poderosa en la vida del creyente es la gracia transformadora de Dios. En este mensaje, el Dr. Stanley comparte cómo podemos experimentar un verdadero cambio. Encuentre hoy esperanza al saber que Dios hace por nosotros lo que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos.
Bosquejo del Sermón
Hay innumerables cosas que podemos hacer para ser mejores. Desear un cambio positivo es algo bueno y casi siempre es algo innato en los seres humanos. Sin embargo, nada en este mundo puede transformarnos como la gracia de Dios. Esta semana, el Dr. Stanley explica cómo la gracia obra en nuestra vida cada día.
Pasaje clave: 1 Corintios 15.9-11
Lecturas de apoyo: Hechos 26.9-11; Romanos 6.16, 20; 1 Corintios 15.15; Efesios 2.1-6; 3.7, 8; Filipenses 3.4-7; 1 Timoteo 1.12-16; 4.6, 7; 1 Pedro 1.4
La Biblia nos dice que hemos sido predestinados para ser hechos conforme a la imagen de Jesucristo. Eso implica que seremos transformados.
► “Los creyentes en Cristo no debemos olvidar dónde estábamos antes de que Dios llegara a nuestra vida”.
La gracia de Dios es transformadora.
No fue dada a Pablo en vano; tuvo un efecto (1 Co 15.9-11): pasó de ser un pecador a un santo apartado para Dios.
Todos estábamos muertos en pecado antes de que Dios nos salvara (Ef 2.1-6).
La gracia nos trasladó de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida.
La gracia cambió nuestro carácter y naturaleza.
Las buenas obras no nos salvan, ni nos cambian (Fil 3.4-7).
La única forma de ser aceptados a los ojos de Dios es que aceptemos la muerte de Jesucristo como pago por nuestros pecados.
Dios puede realizar transformaciones milagrosas.
Pasamos de ser esclavos del pecado a siervos de la justicia (Ro 6.16, 20).
Aquellos que están sumergidos en el engaño todavía pueden ser transformados (Hch 26.9-11).
Dios derramó gracia y misericordia sobre la vida de Pablo, a pesar de sus pecados (1 Ti 1.12-16).
Si la gracia de Dios fue capaz de transformar a alguien como Pablo, un enemigo del Señor, también puede cambiar a cualquier persona.
► “Tiene un mensaje que compartir. No puede quedarse con el amor de Dios solo para usted”.
¿Cuál es la actitud adecuada de un santo transformado?
Humildad
Sentido del deber
Pablo trabajó más que cualquier otro porque sentía una enorme gratitud (1 Co 15.10).
Cuando comprendemos a cabalidad lo que Dios ha hecho, no podemos evitar desear servirle y compartir su amor con otros.
Dependencia
Pablo insistió en que todo lo que había alcanzado fue hecho por Dios (1 Co 15.10).
La misma gracia que nos salvó continúa fortaleciendo nuestro servicio diario. No dependemos de nuestra propia sabiduría o fuerzas.
Confianza
Lejos de jactarse de sí mismo, Pablo expresó una absoluta confianza en la fidelidad de Dios.
Por medio de su gracia, Dios puede realizar obras extraordinarias a través de los creyentes en Jesucristo.
Después de ver el sermón
Durante esta semana, escriba de una a tres maneras concretas en las que puede expresar su gratitud a Dios por su gracia salvadora. Puede ser por medio de acciones, palabras o prácticas, tales como escribir una oración, crear una lista de gratitud, o servir a otros para compartir su gozo.
Recuerde una ocasión en su vida en la que la gracia de Dios se sintió tangible. ¿De qué manera respondió en ese momento, y cómo se siente hoy al recordar ese momento?