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Dolomitas, Italia. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Cómo cultivar la santidad

Seguir a Cristo es un proceso de transformación en el que Él moldea nuestra mentalidad para que se alinee con la suya.

Romanos 12.2

El versículo de hoy describe el compromiso y los pasos necesarios para cultivar una vida de obediencia al Señor. Pablo enseñaba a los creyentes a no conformarse a los patrones de este mundo.

Sin duda estamos bajo la influencia de personas, muchas de las cuales no siguen los caminos de Dios. La sociedad nos invita a ponernos en primer lugar, tomar lo que queremos y promover nuestros propios intereses. Sin embargo, la Biblia enseña que nuestro Padre celestial suplirá lo que necesitamos (Fil 4.19), que debemos negarnos a nosotros mismos y seguir a Cristo (Lc 9.23), y que los humildes, no los orgullosos, serán honrados (Stg 4.10).

Al mismo tiempo, Pablo nos exhorta a buscar la transformación de nuestra mente, a poner la mirada en las cosas de arriba (Col 3.2) y a enfocarnos en todo lo verdadero, justo, puro y amable (Fil 4.8). Adoptar la mentalidad de Cristo implica ajustar nuestra manera de ver la vida hasta alinear nuestros pensamientos con las Sagradas Escrituras. También debemos proteger nuestra mente con la verdad bíblica y rodearnos de creyentes maduros que nos adviertan cuando empecemos a desviarnos.

Pregúntese: ¿Estoy enfocándome en lo que es importante para el Señor? Permita que el Espíritu Santo le capacite para hacer los cambios necesarios y ser más como Cristo.

BIBLIA EN UN AÑO: 1 CRÓNICAS 4-6