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Nuestra historia de amor con Cristo

Estudio Bíblico de marzo

Personal de Ministerios En Contacto

¿Parece extraño decir que una relación amorosa necesita ser protegida? Piense en una relación con un padre, un cónyuge o un buen amigo. Además de querer que la persona esté a salvo, también protegemos la relación misma con nuestro tiempo, acciones, palabras y enfoque. Si esto es cierto en las relaciones humanas, ¡cuánto más en el amor más importante: el amor entre nosotros y el Salvador de nuestra alma!

Ilustración por Jeff Gregory

CONTEXTO

El Cantar de los Cantares tiene tres interpretaciones principales, todas legítimas: es la historia del cortejo y matrimonio entre un hombre y una mujer; una alegoría del profundo amor de Cristo por su Iglesia; y una representación simbólica de su relación con cada creyente.

LEA

Cantar de los Cantares 2  

REFLEXIONE

El Señor Jesucristo proclama con gozo su amor por usted al mundo.

  • Un popular himno del siglo XIX dice: “Cristo me ama, bien lo sé”. La Biblia confirma esta verdad, y como creyentes la comprendemos en lo más profundo del alma. Aunque nuestra confianza a veces se vea afectada por baja autoestima o por nuestra desobediencia, sabemos con certeza que el Señor nos ama. ¿Cómo le ayuda este conocimiento a leer el diálogo en Cantares 2.1-6?

  • Lea los versículos 2 y 3. ¿Cómo ha sido Cristo para usted un árbol que da fruto y provee sombra? Describa algunas maneras en las que Él le ha tratado, en este mundo de oscuridad, como “el lirio entre los espinos”. 

  • El verbo hebreo dagal (Cantares 2.4) significa “levantar una bandera”. En Israel, las familias se agrupaban por linaje durante el viaje por el desierto. Que el Señor levante una bandera de amor sobre nosotros muestra su lealtad y afecto sin reservas. ¿Qué le revela esto sobre su corazón? ¿Cómo podemos corresponderle?

REFLEXIONE

¿Cómo moldea su relación con Cristo la manera en que experimenta el mundo? 

  • Cantares 2.2-4 sugieren un amor personal que se vive no solo en privado, sino también en comunidad, algo común en muchas relaciones. ¿De qué manera —positiva o negativa— afecta el mundo su relación con el Señor Jesús?

  • El Rey nos invita a la belleza de la vida con Él (Cantares 2.10-14). Sin embargo, entre las bendiciones (flores, tórtola, fruto maduro), frases como “escarpados parajes” (Cantares 2.14) señalan dificultades. La palabra zamar se traduce a veces como “cantar” y otras como “podar” (Cantares 2.12). ¿Qué nos enseña esto sobre mantener el gozo mientras Dios elimina lo dañino de nuestra vida? 

  • El amor floreciente enfrenta amenazas sutiles, o “zorras” (Cantares 2.15), pequeños compromisos que disminuyen gradualmente nuestro anhelo por el Señor. ¿Ha notado cómo ocupaciones legítimas o presiones sociales reclamaron tiempo destinado al Señor Jesucristo o le hicieron ocultar su devoción? 

  • Cuando el Señor nos posee y nosotros a Él (Cantares 2.16), solo queda lo que en verdad importa. Al proteger la relación y eliminar distracciones, la sabiduría y sencillez reemplazan la complejidad. ¿Cómo muestran los versículos 16 y 17 que podemos confiar en Él para guiar nuestra provisión, relaciones, trabajo y descanso?

REFLEXIONE

¿Está dispuesto a experimentar la diferencia que ocurre cuando el Señor Jesús se convierte en el verdadero centro de su vida? 

• Cristo no llama a una vida vacía, minimalista ni abrumada. Proteja su amor por Él mientras la relación crece día a día. Él proveerá orden divino y, lejos de la escasez, una abundancia plena y satisfactoria.